martes 21 de julio de 2009

Uno se murió de tos... ya nomas me quedan dos...

Changos, se murió un pescado... Después de que les hablaba y les cantaba todos los días, sale con la sangronada de morirse. Bueno, también hay que tomar en cuenta que la bomba se zafó y dejó de alimentar el filtro, por lo que el agua se puso “negrita” y ni modo, esa tilapia nomas no pudo. Lo triste es que estaba bien grande pero, como no supe de que se murió, nadie le entró. Pero bueno, las tortugas se dieron su atracón.

Ni modo, la acuaponia, aunque bien hecha requiere poco mantenimiento, al menos necesitas asegurate de que todas las piezas están funcionando de manera continua. En este caso, llevo ya casi un mes en un proyecto para el que me tuve que ir a un pueblo polvoso y ya no veo las plantas ni los peces. En uno de esos periodos, el pescado estiró la aleta.

En fin, de como se me morían pescados cuando empecé, ahora ya es algo raro; los dos sistemas acuapónicos funcionan bien y sus habitantes se ven bastante bien alimentados. En cuanto le agarras práctica a esto, es fácil hacerlo funcionar.

En un correo que me enviaron me preguntaron como hacer un sistema acuapónico para una pecera, pero uno que se pudiera presumir. Supongo que fue una crítica constructiva al de la pecera que tenía, que estaba bastante práctico y funcionaba, pero que se veía bastante feo.

En cuanto me libere de esto pasaré a hacer el sistema acuaponico “presumible”, pero no puedo decir cuando porque todavía no termino este rollo. Ya la acuaponia debería de mantenerme, pero ni modo, apenas tengo dos pescados y esos no me mantienen.

Por cierto, los melones iban bien hasta que cayeron los hermosos días a 40 grados... Vaya que tengo que hacer varias cosas en la casa, pero todo a su tiempo. De todos modos siguen creciendo, ya huelen a melón y supongo que podré decir a que saben dentro de poco.

Si no has hecho tu sistema acuapónico, échale ganas; pueden pasar cosas feas, pero no deja de ser un hobby a todo dar.

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