Una de las formas de cuidar tu cuerpo es consumir productos que consideres sanos o seguros. Esto lo puedes comprar en la sección de "orgánicos" de tu supermercado, si estás dispuesto a pagar la (a veces enorme) diferencia entre lo convencional y lo orgánico.
La otra es producir tú mismo lo que consumes, que es la idea de estas dos técnologías. Así que, tomando esto en cuenta, veamos como se portan las dos, esto en un ambiente casero o pequeño emprendimiento.
La hidroponía es artificial
Aunque existen varias formas de "naturalizar" la hidroponía con caldos de estiércol o humus líquido, la gran mayoría de las instalaciones hidropónicas utilizan soluciones nutritivas basadas en fertilizantes artificiales.
El usar este tipo de fertilizantes permite que puedas balancear la cantidad de nutrientes que tus plantas reciben, por lo que puedes obtener una producción mucho mayor que la que obtendrías por otros medios.
Aún así, no dejan de ser artificiales, por lo que pueden contener cualquier onda rara que pueda afectar tu cuerpo. Cabe mencionar que, al momento de escribir esto, no existe evidencia de que el uso adecuado de fertilizantes te afecte en algo; los estudios que se han hecho al respecto se refieren en su mayoría al abuso de fertilizantes. Esto no ocurre en hidroponía; bueno, si la estás haciendo bien.
La Acuaponía Es Natural
Con la posible excepción de la comida, la acuaponía basa toda su operación en un proceso natural. De hecho , para iniciar el proceso no necesitas poner nada; la naturaleza se encarga. En una instalación típica de acuaponía, lo único que no manejas tú es el alimento de los peces.
El producto vegetal que obtienes de la acuaponía es, entonces, natural u orgánico. Más sano va a estar difícil que lo consigas.
Sin embargo, para ser justos con ambas, debo decir que las dos se pueden manejar naturalmente en su totalidad. La hidroponía puede manejarse por medio de fertilizantes naturales que puedes hacer con estiércol de herbívoros o por medio de humus de lombriz o composta líquidos.
El problema de hacer esto es que implica más trabajo y no siempre es práctico, tomando en cuenta a todas las personas que viven en la ciudad. En el campo es fácil contar con espacio y materia prima, además de que la gente no es tan quejosa, pero en una ciudad la cosa se complica.
Una de las ventajas de la hidroponía es que la solución nutritiva es fácil de hacer, fácil de balancear y muy efectiva; si utilizas fertilizantes naturales agregas la variable de que la solución, a pesar de que pueda ser buena, muy seguramente no tiene la proporción que buscas; de hecho, no la puedes saber a menos que hagas un análisis de agua.
Sin embargo, aún así, hay fertilizantes que están certificados como orgánicos, aún cuando sean de origen artificial.
Por último, ambas se pueden echar a perder si utilizas pesticidas para controlar tus plagas.
En fin, en cuanto a orgánico, en una instalación típica, la acuaponía te da un producto completamente natural, a diferencia de la hidroponía.
Debo decir también que en cuanto a alimentos sanos, no puedo decir que una es mejor que otra; un vegetal hidropónico será totalmente sano y seguro si sigues las prácticas adecuadas.
En la siguiente entrada como se comparan la acuaponía y la hidroponía en cuanto a producción de vegetales.
Hasta la próxima.


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